El valor de las personas…

No es la altura, ni el peso, ni la belleza, ni un título, ni mucho menos el dinero lo que convierte a una persona en grande… sin ninguna duda lo es su honestidad, su decencia, su amabilidad y respeto por los sentimientos e intereses de los demás.

Una persona es grande cuando habla de frente y vive de acuerdo con lo que piensa, cuando trata con cariño y respeto a los demás, siempre mirando a los ojos, como desnudando su alma, y sonriendo aunque algo duela, como invitando a disfrutar de la vida.

Una persona es grande cuando puede comprender, cuando puede colocarse en el lugar del otro, cuando no obra de acuerdo con lo que esperan de ella, sino simplemente en función de lo que sólo espera de si misma.

Una persona es grande cuando lo que menos le importa… es llegar a serlo.

Algunas personas tienen valor, otras… lamentablemente sólo tienen precio.

Hubo un momento…

Hubo un momento en el que creías que la tristeza sería eterna, pero volviste a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar.
Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor y luego apareció esa persona y no pudiste dejar de amarla cada día más.
Hubo un momento en el que la amistad parecía no existir y conociste a ese amigo que te hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores momentos.
Hubo un momento en el que estabas seguro que la comunicación con alguien se había perdido y te sorprendiste gratamente al recibir ese mensaje.
Hubo un momento en el que una pelea prometía ser eterna, y sin embargo mucho antes de entristecerte para siempre terminó en un abrazo.
Hubo un momento en el que sentiste que simplemente no podrías hacer algo y hoy te sorprendes a ti mismo haciéndolo mejor que nadie.
Hubo un momento en el que creíste que nadie podía comprenderte y te quedaste sin palabras mientras alguien parecía leer tu corazón.
Así como hubo momentos en que la vida cambió en un instante, nunca olvides que aún habrá momentos en que lo imposible se tornará un sueño hecho realidad.
Nunca dejes de soñar, porque soñar es el principio del sueño hecho realidad.
Nunca dejes de tener esperanza, porque en ella… está el milagro de la vida.
***
El autor del texto es desconocido (en realidad me animé a modificarlo un poquito…). El del tema musical en cambio, es un verdadero y loco improvisado… (perdón por ello)

Ten cuidado !!!

Si eres de esas personas que viven mirando el reloj cuando se encuentran en una situación aburrida, o esperando que pasen las horas para salir del trabajo, o contando los días hasta que por fin llegue el sábado, o simplemente deseando que pase el año para poder salir de vacaciones…

Ojo !!! Por favor, ten cuidado !!!

Que no se te pase la vida esperando ser feliz…


Siempre doy el mismo simple y tonto ejemplo:

Puedo estar triste, odioso y malhumorado porque me duele la rodilla…

… o feliz, alegre y agradecido porque el resto del cuerpo está muy sano y no me duele.

La decisión… está exclusivamente en uno.

¿No lo creen?

Feliz “HOY” a todos !!!

Dan.

He Aprendido

He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame, solo puedo intentar convertirme en alguien a quien se pueda amar…

He aprendido que puede requerir años para construir la confianza, pero solo unos pocos segundos para destruirla por completo…

He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida no es lo material a mi alrededor, sino las personas que tengo a mi lado.

He aprendido que puedo encantar a la gente en apenas unos minutos. Sin embargo después de eso… se necesita poder hacer algo más.

He aprendido que no debo compararme con lo mejor de lo que hacen los demás, sino con lo mejor que puedo hacer yo mismo.

He aprendido que lo más importante no es lo que me sucede, sino lo que hago al respecto.

He aprendido que puedo hacer cosas en un instante que ocasionan un dolor indomable durante toda la vida.

He aprendido que no hay nada más importante que vivir intentando convertirme en la persona que quiero ser.

He aprendido que es muchísimo más fácil reaccionar que pensar, sin embargo es mucho más beneficioso pensar que reaccionar.

He aprendido que siempre debo despedirme de las personas que amo con palabras amorosas y buenas acciones, podría ser la última…

He aprendido que si bien pensamos en generalidades, vivimos en el mínimo y a veces insignificante detalle.

He aprendido que puedo llegar mucho más lejos de lo que pensé en algún momento que sería posible.

He aprendido que siempre soy responsable de lo que hago… no importa cual hubiera sido el sentimiento que me haya llevado a actuar.

He aprendido que o controlo mis actitudes o ellas lo harán energéticamente conmigo.

He aprendido que los héroes son las personas que hacen aquello de lo que están convencidos, a pesar de las consecuencias y de tener todo el mundo en contra.

He aprendido lo increíblemente importante que es aprender a perdonar, pero también que requiere mucha práctica y humildad.

He aprendido que el dinero es un pésimo indicador de valor… humano.

He aprendido que a veces las personas que creo que me van a patear cuando estoy caído, son aquellas que en definitiva me ayudan a levantarme.

He aprendido que en muchos momentos tengo el derecho de estar enojado, más no el derecho de ser cruel.

He aprendido que la verdadera amistad y el verdadero amor no tiene límites.

He aprendido que la madurez tiene mas que ver con las experiencias que he tenido y aquello que he aprendido, que con el número de años cumplidos.

He aprendido que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son tontos, sería una verdadera tragedia si él lo pudiera creer.

He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado, requiere reflexionar y perdonarme primero.

He aprendido que por más fuerte que sea mi duelo, el mundo no se detiene ni un instante por mi dolor.

He aprendido que mientras mis antecedentes y circunstancias pueden haber influenciado en mí, soy el único responsable de ser como soy.

He aprendido que a veces cuando mis verdaderos amigos pelean, estoy obligado a tomar partido aún cuando no lo deseo.

He aprendido que no tengo que cambiar de amigos por el sólo hecho que ellos suelan cambiar.

He aprendido que no debo ufanarme de averiguar un secreto, podría cambiar para mal mi vida para siempre.

He aprendido que dos personas pueden estar mirando lo mismo, ver algo totalmente diferente y no por ello ninguno de ellos estar equivocado.

He aprendido que por más que uno vive intentando ayudar y proteger a mis hijos, ellos necesitan ser simplemente ellos mismos.

He aprendido que sin importar las consecuencias, es prioridad que sea honesto conmigo mismo.

He aprendido que muchas cosas pueden ser generadas por la mente, el truco está en al autodominio para que las mismas no nos sean perjudiciales.

He aprendido que puedo derrumbar toda mi vida en cuestión de minutos ante una mala influencia.

He aprendido que tanto escribir como hablar puede aliviar los dolores emocionales.

He aprendido que los títulos sobre la pared no nos convierten en seres humanos decentes.

He aprendido que aunque la palabra amor pueda tener diferentes significados, pierde su valor cuando se usa con ligereza.

He aprendido que es muy difícil determinar donde fijar el límite entre no herir los sentimientos de los demás y defender lo que creo.

He aprendido que las personas se mueren demasiado pronto.

Cuanto he aprendido…!!!

Pero también he aprendido que es mucho, mucho más… lo que aún me falta por aprender !!!

Te amo.

No creo que sea cursi decirte “Te quiero”, pues es saber agradecer el gran milagro de tu existencia.
Tampoco lo es decirte que “Me haces mucha falta”, intenta entenderlo como simple humildad emocional.
Mucho menos decirte una y mil veces “Te amo”, porque aunque nada me cuesta, son puras confesiones heróicas.
Pero decirte que eres el “pilar fundamental de toda mi existencia”, no es sólo la confesión más íntima de mis más sagrados secretos, sino la prueba fiel de mi más deseada debilidad.

(dc)

Mis versos para ti…

Un extraño e irresistible impulso lo llevaba a escribir versos de amor por todos lados. Servilletas de papel, revistas que tuvieran claros en donde no se confundieran sus letras, versos y más versos quedaban por él estampados. Hasta los márgenes de todos sus apuntes escolares estaban siempre colmados de ellos.

Y justo a él… que nunca había estado enamorado y al que jamás ninguna chica habría podido hacerse dueña de todos sus sueños ni apropiarse de todos sus suspiros, a él, sí, justo a él, se le vivían escapando de la punta del lápiz los más hermosos y románticos versos que su alma nunca dejaba de dictarle.

Hermosas rimas, increíbles poemas y los más variados versos de amor, tan espontáneamente llenaban todos los espacios que estaban a su alcance, que cansado de no entender, y hasta sin quererlo, los abandonó un día en un rincón cualquiera de su camino.

Y fue al ver los ojos color miel de esa hermosa niña de finos cabellos castaños que venían danzando al compás de sus muy cortitos y apresurados pasos, para decirle con la más dulce de las voces que se había dejado olvidado esas hojas que apenas si podía sostener en sus delicadas manos, que le invadió una muy extraña y tranquilizadora paz. Por fin pudo comprender absolutamente todo… aquellos versos, siempre habían estado escritos para ella.

(dc)

La imagen puede contener: una o varias personas

 

Daniel Calcagni.

Decidí triunfar.

Solo una actitud positiva ante todos los retos que como adultos tendremos que enfrentar en la vida, nos permitirá salir adelante en forma exitosa.

Decidí triunfar.

“Y así después de esperar tanto, un dí­a como cualquier otro decidí­ triunfar. Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas, decidí­ ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, decidí­ ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, decidí­ ver cada noche como un misterio a resolver, decidí­ ver cada dí­a como una nueva oportunidad de ser feliz. Aquel día descubrí­ que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos.

Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fuí. Me dejó de importar quién ganara o perdiera, ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difí­cil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. Aprendí­ que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien ‘Amigo’. Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, ‘el amor es una filosofía de vida’.

Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente. Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.

Aquel día decidí­ cambiar tantas cosas.
Aquel dí­a aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad y desde aquel día ya no duermo para descansar, ahora simplemente duermo para poder soñar…”

Walt Disney.

Sólo quizás…

Quizás algún día te pueda preguntar…

¿Cuántas veces me has hecho esa misma pregunta?
¿Cuántas veces te he contestado que “Sí, me siento bien…”?
¿Cuántas veces pude agradecerte con mi silencio el que me hagas sentir que nunca hayas creído en mi respuesta?
¿Cuántas veces pude hacerte sentir con mis espacios, que te necesito como al aire, te amo con el alma y me haces tan feliz?

Sólo quizás…

(dc)

Libres mariposas.

Ya se ve el tumulto del cielo.

Están llegando. Son negras y anaranjadas, como las monarcas que llegan a México el día de los muertos, o las que se pasean en los patios remotos del sur del conurbano cuando parece primavera.

Aquí, a estos aledaños del mundo, llegan en marzo. Se traen, como creían los mayas, los espíritus de los guerreros muertos. De los que desaparecieron en el agua, en la tierra, en el viento. Y se montaron a sus alas para volver, cada marzo, sobre un pañuelo con un nombre, con una fecha, sobre una cabeza que resiste los baldíos del olvido.

Son las únicas que pueden transformarse, cambiar su genética en la revolución de su cuerpo, ser una en la oruga y otra en el adn que sale a volar, deslumbrante y libre. Muy libre.

Por eso enloquecen al sistema. Desquician a los lobos. Perturban a los torturadores. Extravían a los asesinos.

Y traen entre sus alas, cabalgando como hace cuarenta años, jóvenes y enteros como antes, a todos. Para contarles a las viejas que no tienen frío, ahora que llegó la primavera. Que comieron bien, que se acostaron temprano. Que es mentira la muerte, que ellos no ganaron, que aquí estaban, mirá que cosa, cuánto tardamos en volver.

Serán las papalotl de los aztecas las que los liberaron de las prisiones del tiempo, serán las que desenterraron los huesitos, las que atraparon la calavera del fondo del río, las que se robaron los fémures de la esma donde esperan, silenciosos y eternos, 600 cuerpitos sin alma, serán ellas las que les ponen fuego y los traen aquí otra vez.

Serán ellas o las monarca o las naranja y negras que coquetean con los malvones empetrolados en Dock Sud.

Pero llegan. Están llegando bellas y vivas, convencidas de que esa revolución es posible, la propia, la de la oruga, la del mundo con la cabeza abajo y las patas al cielo, la que soñaron y sueñan los que vienen cabalgando en este deseo.

Son las mariposas de marzo.

Son 30 mil.

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Silvana Melo
(APe)

Los ricos no son mariposas…

Siempre llega el día en que nuestros hijos nos empiezan a hacer preguntas. Ésta es la historia de un inocente niño que luego de visitar a unos parientes que el destino quizo vivan en la pobreza, le pregunta a su padre.

– Papi ! ¿Porque existen ricos y pobres?

El padre queriendo explicarle de una manera representativa, se le ocurre llevarlo al jardín para juntos buscar y observar tanto a las orugas como a las mariposas.

– ¿Has notado claramente las diferencias que existen entre ellas? -le pregunta el padre-

– Sí Papi, -le dice el niño- Las orugas son feas, están como prisioneras dentro del poquito espacio que tienen para moverse, no tienen la libertad de volar, viven sucias y en la tierra y por más que se esfuerzan, sus pasos son tan cortitos que les resulta muy dificil avanzar. En cambio las mariposas son hermosas, tienen bellas alas llenas de colores, pueden volar de flor en flor y quedarse en donde más cómodas y seguras se sientan disfrutando las cálidas brisas y los rayos del sol. Hasta puedo lograr imaginarme lo felices que se sienten de ser libres mariposas, mientras que pareciera que a las pobres orugas sólo les queda sobrevivir por la bendita voluntad de Dios. Gracias Pá, ahora entiendo.

– ¿Que es lo que has entendido hijo?

– Que así como hay seres hermosos y coloridos, hay seres feos y muy raros, y la propia naturaleza se ha encargado de que así fuera. Por eso es natural que existan tanto los ricos como los pobres, y por ello mismo, mientras unos se deleitan en placeres y lo tienen todo, los otros por su condición y limitaciones, no le queda más opción que observar e intentar sobrevivir.

– ¿Sabes hijo mío que si bien a simple vista tu razonamiento puede resultar muy lógico, puedes estar totalmente equivocado por no tomar en cuenta algunas cosas?

– Pero… ¿Cómo que cosas padre?

– Si yo te dijera por ejemplo que la mariposa antes de ser hermosa y perfecta, primero tuvo que ser una fea y lenta oruga.¿Qué pensarías?

Luego de varios segundos en un desconcertado silencio el niño lleno de emoción le contesta:

– Que entonces los pobres algún día serán ricos!!!

– ¡Uf! Éso sería ideal y perfecto hijo mío !!! Pero no lo es… y te voy a explicar porqué.

Cuando a la oruga le llega el tiempo de transformarse, están dadas todas las condiciones para que pueda hacerlo y nada ni nadie interrumpe su proceso de formación y crecimiento, mucho menos las mismas mariposas que sólo esperan se conviertan en sus pares para poder revolotear juntas por los aires, mostrándoles al mundo sus hermosas alas de libertad.
En cambio los seres humanos que son ricos no dejan que los pobres se enriquezcan, no les permiten estudiar, forjarse un futuro, disfrutar lo que ellos sí pueden, les ponen muchas trabas para que no puedan progresar y lo más lamentable de todo, quieren brillar sólo ellos, aunque su brillo este pulido con el esfuerzo de los demás.

Entonces… ¿Ahora lo entiendes mejor? -le pregunta el padre-

– Si -dijo apesadumbrado el niño- Que las mariposas no tienen todo “éso” que a los humanos mucho nos sobra… egoísmo, envidia y aunque parezca mentira, mucha maldad.

(dc)

Libertad.

Al ver esta foto no sólo sentí un agradable placer visual, sino que se me vino inmediatamente a la mente el concepto de libertad. Me pareció una imagen totalmente representativa, ya que las aves no son libres por el hecho de poder tomar vuelo y estar lejos del hombre, condenándonos de alguna manera a no poder disfrutarlas como debiéramos, lo serían si pudieran volar libremente a cualquier parte y cuando lo quisieran, sin importar cuán cerca estuvieran de nosotros.

Y buscando alguna definición de Libertad que pudiera ilustrar un poco mejor esta publicación, me acordé del siguiente diálogo entre una niña y su pediatra:

– Hola doctor, sabe que estuvo buenísimo el acto del 9 de Julio. Cantamos el himno con lenguaje de señas. -una sonriente Lucía de apenas 10 años le cuenta a su doctor luego que éste le preguntara sobre el acto escolar-

– La maestra del otro quinto tiene un hijito que es sordo y disfrutó mucho el habernos enseñado a utilizarlo. -completó la niña-

Sorprendido por su comentario e intrigado por saber cómo la viven y qué sentido tiene para la generación de los niños de hoy, el joven pediatra le pregunta:

– Me dejas pensando con tu historia. ¿Qué es para vos la independencia? -un interrogante que se presume profundo y difícil de interpretar por un niño-

La niña lo mira como pensativa, cómo intentando rastrear alguna definición que le haya tocado en alguna prueba de Sociales, y le contesta:

– Dejar de depender de otro.

– Muy bien ! ¿Y para qué sirve eso? -redobló la apuesta el doctor. Él profesional sabía que los niños son observadores, curiosos y muy inteligentes, y tenía casi la seguridad que se sorprendería con la respuesta.

Tras un largo silencio, en el cual hasta la madre que esperaba atenta se sintió tentada a contestar por ella, la niña responde:

– “Para ser libres, para poder hacer lo que queremos sin que nadie nos mande…”

Mejor definición casi imposible. Hay tratados sobre la libertad, la autodeterminación, que son difíciles de descifrar hasta para los adultos más intelectuales.

Y mientras el doctor continuaba con la consulta se quedó reflexionando sobre cuántos conceptos y definiciones hemos puesto los adultos en nuestros hijos.

Pero…

¿Somos capaces de trasladar a acciones esa exacta respuesta?
¿Somos capaces de abandonar temores y comodidades para dar, más vale según las edades, mayores libertades?
¿Podemos dejar que ejerzan la posibilidad de elegir algunas de sus cosas, el deporte que quieren hacer, la vestimenta que quieren utilizar o el corte de pelo que quieren llevar?

Deberíamos darles, de acuerdo con las diferentes personalidades de cada niño, responsabilidades crecientes. La libertad y la independencia los ayudará a crecer y sentirse protagonistas de su propia vida.

“Tenemos que ayudarlos en sus dificultades, pero no resolverlas en lugar de ellos”.

Si nos animamos… ellos lo harán !!!

Pues, la libertad se vive siendo libres.

(dc)

Qué es lo que sabemos…?

Todos deberíamos reflexionar un poquito sobre lo siguiente.

Podríamos dividir al conocimiento en general en cuatro secciones:

Una, y la más pequeña, que representa lo que sabemos que sabemos.

En esta sección están nuestros conocimientos presentes, los que nos llevaron a tener una profesión, un pasatiempo, lo que hemos aprendido por la práctica, por el estudio, en definitiva todo ese saber que tenemos y que sabemos que tenemos. Está claro que ésto no significa que dicho conocimiento sea impecable, perfecto o grandioso, pero somos conscientes que lo tenemos y con él nos manejamos consecuentemente.

Una segunda sección y quizás un poquitito más grande donde radican todos esos conocimientos que tenemos y no lo sabemos, pues el saber es una conjunción muy universal de temas, conocimientos, variables y procesos mentales, que uno muchas veces no llega a ser consciente de todo lo que sabe o puede llegar a saber con el simple hecho de meditar al respecto. Cuantas veces se nos presentan problemas que resolvemos inmediatamente y de la mejor manera sin sospechar que en realidad teníamos el conocimiento necesario para poder hacerlo.

Una tercera sección muchísima más grande en donde se encuentran todos aquellos conocimientos que sabemos perfectamente que no sabemos. Tenemos amigos que son médicos, abogados, científicos, escritores, artistas, contadores y cuántos cientos de profesiones y actividades más existen que requieren muchísimos conocimientos, los conocemos o al menos sospechamos cuáles son y sabemos perfectamente que no los sabemos.

Y existe una cuarta y última sección, a la cual quería en realidad llegar y que creo que es infinitamente más grande que cualquiera de las anteriores, y que representa simplemente todo aquello que no sabemos que no sabemos y que ni siquiera podemos imaginarlo, presentirlo ni mucho menos cuantificado.

El tiempo, el universo, la creación, el hombre, su fin, el fin…

…lo que sabemos que sabemos es casi nada,
lo que no sabemos que sabemos pasa desapercibido,
lo que sabemos que no sabemos es ajeno a nosotros
y lo que no sabemos que no sabemos, es totalmente inmensurable…

A los que se creen importantes, intocables, perfectos, impolutos, piensen si pueden por un instante en lo aquí comentado, y traten de ser humildes, de dar lo mejor de sí, y si la gracia del creador les dió la posibilidad de ser más capaces y de tener más conocimientos que la mayoría, no lo desperdicien creyéndose más que otros, utilícenlos en el bienestar de los demás y seguro conseguirán el suyo propio, con la ventaja de estar acercándose cada día un poquito más a Dios.

(dc)

Me quedo de este lado…

La gran mayoría de los que nacen pobres, por más inteligentes, emprendedores y trabajadores que sean, mueren pobres.

Pero para muchos es totalmente lógico y normal que todos los que nacen ricos, por más ignorantes, idiotas y haraganes que resulten, tengan todo el bienestar heredado y mueran en la riqueza.

Que el pobre nunca pueda llegar… es un pensamiento muy egoísta que para “ellos” suena muy “lógico”, ahora… que nos quieran hacer creer de todo lo bueno que tiene vivir en “meritocracia”, es irreverentemente insoportable.

Éste es mi dios.

Qué increíble !!! Hay gente que aún no cree en dios !!!

Y tienen la prueba más fiel de todas a su alcance y todos los días…

Extiende tu mano a la altura de los hombros y mientras en forma danzarina haces movimientos con los dedos, muéstratela.

Sabés toda la perfectísima sincronización que se necesita, la tremendísima ingeniería de desarrollo que hace falta y la ni siquiera aún bien conocida tecnología de los materiales intervinientes, que tienen que involucrarse a la más infinitésima expresión para lograr hacer lo que estás viendo?

Te has puesto a pensar que esa persona, grande y madura que sos, que piensa, razona, crítica, aprende, enseña, que tiene sentimientos, que puede recordar hechos, colores, aromas, dichos, paisajes, música, que puede crear, disfrutar, sufrir, llorar, reír, odiar, amar…, ha estado creciendo y desarrollándose desde que era un “simple” óvulo fecundado por un “simple” espermatozoide con una perfección tal, que sólo una ingeniería genética celestial podría haber diseñado?

Nos creemos centro del universo y tan inteligentes!!! Llegamos hasta creernos que sólo nosotros podemos determinar lo que sí y lo que no…

Pues si lo somos, reflexionemos un poquito, acordémonos lo que fue antes de nosotros y proyectemos lo que será el después, y recién allí, luego de meditar al respecto… volvamos a hacernos la misma pregunta:

Cómo que no creemos en dios?

Pero…

No un dios sobrenatural, porque muy bien él se ha encargado de naturalizar cada detalle.

No en un dios místico, porque él muy bien se ha encargado de darnos todo por lo que nos tengamos que maravillar.

No un dios que haya tenido la ocurrencia de utilizar al mismo hombre para definirse ni para enviarnos mandatos, porque él muy bien nos puso conciencia y en ella tenemos todo lo que necesitamos para saber lo que está bien o lo que está mal.

No un dios que todo lo hace como quiere, porque nos dió libertades, y en ella radica lo más maravilloso que este gran dios pudo hacer … y es que cada uno de nosotros tengamos la simple y grandiosa posibilidad de “ser…”

(dc)

Sólo en una mujer…

No es difícil concluir que para nosotros, los hombres, no hay nada mejor que tener una mujer a nuestro lado.

Sin embargo las hay de muchas maneras, están las amigas, las cómplices, las que te acompañan vayas donde vayas, las amantes, las divertidas, las que te saben poner los límites, las sensibles, las que a veces te complican la vida, las que por fortuna te la resuelven, las que adivinan lo que estás sintiendo en todo momento, las que no te perdonan ni una, las que ponen su hombro para consolarte y hasta las que te aman incondicionalmente, y muy seguramente no nos podríamos imaginar una vida sin ellas.

Pero si sos uno de los “muy pocos” que tienes a todas ellas en una sola, siéntete dichoso y no la descuides, sos muy, muy afortunado.

Ámala como se merece, hazle saber en todo momento cuanto la admiras, lo hermosa que es y lo fundamental que es en tu vida.

Cuídala !!!

Tienes un verdadero tesoro !!!

***
La pintura es un retrato de Harriet Conyngham realizado en 1827 por el pintor inglés Sir Thomas Lawrence ( 1769 – 1830)

Reir llorando.

Cuantas veces al ver a una persona sonriente, alegre, vital, damos por seguro que esa persona es completamente feliz y muy agraciada en esta vida. Sin embargo no tenemos en cuenta que sólo estamos viendo simplemente su forma de mostrarse al mundo y nunca podremos saber lo que realmente está llevando dentro de su alma.

Jamás voy a poder olvidar la voz de mi padre, siendo yo muy chiquitito, recitando el siguiente poema, el cual me ha quedado grabado con letras muy pesadas en lo más profundo de mi corazón.

****
Reir llorando.

Viendo a Garrick -actor de la Inglaterra-
el pueblo al aplaudirlo le decía:
“Eres el más gracioso de la tierra,
y el más feliz…” y el cómico reía.

Víctimas del estrés, los altos lores
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores,
y cambiaban su tristeza en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
sufro -le dijo-, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en una eterna angustia muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.

-Viajad y os distraeréis. -¡Tanto he viajado!
-Las lecturas buscad. -¡Tanto he leído!
-Que os ame una mujer. -¡Si soy amado!
-Un título adquirid. -¡Noble he nacido!

-¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas.
-¿De lisonjas gustáis? -¡Tantas escucho!
-¿Qué tenéis de familia? -Mis tristezas.
-¿Vais a los cementerios? -Mucho… mucho.

-De vuestra vida actual ¿tenéis testigos?
-Sí, mas no dejo que me impongan yugos:
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos, mis verdugos.

Me deja -agrega el médico- perplejo
vuestro mal, y no debe acobardaros;
tomad hoy por receta este consejo
“Sólo viendo a Garrick podréis curaros”.

-¿A Garrik? -Sí, a Garrick… La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡Tiene una gracia artística asombrosa!

-¿Y a mí me hará reír? -¡Ah! sí, os lo juro;
Él sí; nada más él; más… ¿qué os inquieta?
-Así -dijo el enfermo-, no me curo:
¡Yo soy Garrick!… Cambiadme la receta.
¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal ningún remedio!

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto,
y también a llorar con carcajadas.

Juan de Dios Peza.

Una receta vital.

Pon tu experiencia, tu sabiduría, tus valores, tus principios, tus afectos, tus sueños y también todas tus aspiraciones en un recipiente bien resistente.
Batir todo con mucho cuidado para que nada se vuelque sin olvidarse de ir espolvoreando con mucho esfuerzo y dedicación.
Una vez lograda una buena consistencia, moldea tu futuro como más te guste ayudándote siempre con todo el amor del que puedas disponer.

Eso sí… Una vez que lo hayas conseguido y sientas que eres feliz, no olvides convidar… Su sabor, depende de ello.

 

Dedicada a mis amigos con el mayor deseo de Felicidad para todos.

Ese niño que…

Ese niño que…

bien sabes que no es un rey,
tampoco un príncipe,
que no es el mejor
ni el más inteligente,
no es el que aprende todo más rápido
no fue el que primero caminó,
no va a ser el que el que lo tenga todo,
y al que seguramente la vida
le traerá como a todos,
tanto penas como alegrías,

pero…

es el centro de tu vida,
es por él que te preocupas de ser mejor,
es el que te robó toda la atención,
todo el tiempo,
es el que expandió todo el amor
que creías poder brindar hasta
niveles inimaginables,
es el que te tiene paralizado en el tiempo
y perdido en la añoranza,
el que organiza sin quererlo
todas tus prioridades
y el que con su mágica inocencia,
puede minimizar casi por completo
tus máximas preocupaciones.

Si ese niño del que hablamos
es además, el dueño absoluto
de todos tus sueños y pensamientos…

Ese niño, amigo mío, sin dudarlo…
es tu amado nieto.

Daniel Calcagni.