Daniel Calcagni

El espejo.

En aquella fría y muy oscura noche, la copiosa lluvia apenas permitió a Renato distinguir al lado del auto detenido al costado de la ruta que una señora estaba pidiendo ayuda.

Detuvo su coche algunos metros adelante y se prestó a ayudar en lo que pudiera.

El coche detenido tenía tanto olor a nuevo, que la señora pensó mientras Renato se iba acercando, quizás por su aspecto flaco y de pobre, que lo único que faltaba era que la asaltaran.

Al percibir la expresión de miedo que la señora de edad avanzada tenía en su cara, las primeras palabras de Renato fueron: “Estoy aquí para ayudarla señora, no se preocupe”, y al notar que tenía una cubierta pinchada le sugirió: “¿Por qué no espera en el coche que está más calentito? En un ratito le cambió la rueda. A propósito, mi nombre es Renato”

El amable señor se agachó, colocó el gato mecánico para levantar el coche, y mientras estaba cambiando la llanta, totalmente mojado y con una herida en su mano que se había hecho tras intentar aflojar una de las tuercas, comenzó a conversar con la señora al notar que la misma había bajado la ventanilla.

La señora le contó que no era del lugar, que sólo estaba de paso por allí y le terminó diciendo que no iba a saber cómo agradecerle por tan preciosa ayuda. Renato apenas le sonrió mientras se levantaba.

Una vez efectuado el trabajo la señora le preguntó cuánto le debía. De sólo pensar todas las cosas terribles que podrían haber pasado si Renato no hubiese parado para socorrerla, cualquier precio hubiera sido razonable.

Renato, que no pensaba en dinero, pues le gustaba ayudar a las personas, le respondió: “Nada señora, fue un placer ayudarla. Si realmente quisiera pagarme de algún modo, la próxima vez que encontrase a alguien que precise de ayuda, déle a esa persona la ayuda que necesite y acuérdese de mí…”

Algunos kilómetros después, entre los cuales no podía dejar de pensar en la nobleza de aquel hombre, la señora se detuvo en un pequeño restaurante. La camarera al verla llegar toda mojada, vino hasta ella y le trajo una toalla limpia para que secase su cabello y le dirigió una dulce sonrisa.

La señora notó que la camarera estaba con casi ocho meses de embarazo, pero por ello no había dejado de ofrecerle en ningún momento todo lo que necesitaba sin que la tensión y los dolores le cambiaran la actitud.

La señora, asombrada al darse cuenta de que alguien que parecía tener tan poco podía tratar tan bien a un extraño y acordándose de Renato, luego de terminar su comida y mientras la camarera buscaba cambio, la señora se retiró dejándole algo escrito en la servilleta y cinco billetes de mil pesos.

Al volver la camarera no pudo evitar las lágrimas mientras leía la nota.

“Querida mía, tú no me debes nada, yo ya tengo bastante y soy muy mayor. Alguien que me ha ayudado hoy me dió una linda lección y de la misma manera me da mucho gusto poder ayudarte a ti. Si tú realmente quisieras reembolsarme este dinero, no dejes que este círculo de amor termine contigo, y cuando puedas, también ayuda a alguien…”

Aquella noche, cuando muy tarde llegó a su casa, agotada se acostó en la cama donde su marido ya se encontraba durmiendo, y se quedó pensando en el dinero y en lo que la señora le había dejado escrito…

…¿Cómo pudo esa señora saber cuánto necesitábamos de aquel dinero?. Con el bebé que estaba por nacer el próximo mes y las deudas todo se estaba poniendo más difícil…

…Y pensando en la bendición que había recibido, dibujó una gran sonrisa, agradeció a Dios y volviéndose hacia su preocupado marido que dormía a su lado, le dió un beso suave en la cabeza y le susurró:

-Todo estará bien mi amor. Te amo Renato.

*La vida es así, como un espejo, todo lo que des, siempre vuelve a tí.*

1 Comentario en El espejo.

  1. Dany un muy buen arreglo
    Quedó mejor
    me encantó
    Un beso enorme

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: